Por:Paola Tirelli

Cada vez más este ritmo de música se impone en la sociedad, y más precisamente en la clase baja. Aunque sería mentir si decimos que la clase alta o media no la consume, hasta muchas veces puede afirmarse que para la diversión no hay nada mejor que “la cumbia”.

Hoy la cumbia villera, que tuvo su comienzo a través de Flor de Piedra, es, si se quiere el “hit” del momento. Más que conocidas son las críticas a cada una de las canciones que los grupos tocan en cada uno de sus recitales.

El boom de la cumbia villera exploto con la llegada de Dama$ Grati$ la cuál esta encabeza por, el ex Amar azul y Flor de piedra, Pablo Lescano.
La historia del debate comienza analizando el porque de las letras de las canciones, y lo primero que aclara su cantante es que, las letras de las canciones salen de historias de otra gentey que no solamente de las vivencias del grupo.

Sus historias, sus letras, sus costumbres, sus vicios, sus conflictos y, sobre todo, su lenguaje, se presentaron sin pedir permiso, hasta tal punto que el fenómeno tuvo su centro de atención en las bailantas, y en los programas del sábado a la tarde.

Como será que “cuando en la villa subieron el volumen” el jefe de Gabinete Alberto Fernández vinculó a la cumbia villera con el delito, apuntando contra esa expresión musical por la defensa que suele hacer de la "acción delictiva", al analizar los factores que incidieron en la inseguridad, entre los que mencionó la pobreza y la marginalidad.

Seguramente mucha gente analizará la cumbia y la pensará desde la posición que cada uno vive habitualmente, pero si hay algo que es seguro que la letra de la cumbia villera la “tomas o la dejas”, nadie te obligada a nada a través de una canción.
Las canciones que habitualmente cantan grupos como, Dama$ Grati$, Pibes Chorros, Repiola, Altos Cumbieros, Yerba Brava, etc. Le muestran o le enseñan a la sociedad que es lo que gente como ellos vive habitualmente.

Pero si hay algo claro es que el mercado de la cumbia villera cada vez es mayor y que cada año se consume más. No sólo la clase baja, sino la media y la alta.